Cada habitante de Manabí tiene una historia que contar. Cada uno vivió el terremoto en un lugar y un momento distintos. Ha pasado una semana desde que el sismo de 7.8 grados les cambió la vida para siempre, pero las familias se mantienen unidas.
El dolor se riega por las calles. Las imágenes que dejó el devastador sismo del 16 de abril todavía son espantosas. Manabí, tierra hermosa si la existe, es casi irreconocible. Cientos de muertos, centenas de heridos y miles de personas que lo perdieron todo, absolutamente todo.
Sin embargo, los manabitas han entendido que cada día vuelve a salir el sol y que la vida tiene que seguir. Aunque duermen en las veredas y hacen fila por conseguir algo de agua y comida, mantienen el ánimo arriba. La reconstrucción de la provincia no será sencilla, pero los ‘manabas’ ya han salido a buscar su futuro.
Estas son algunas imágenes después de un recorrido en el trayecto: Chone-Portoviejo-Crucita-Charapotó-San Jacinto-San Clemente-Bahía de Caráquez-San Vicente.
La gente ha salido a la calle a vender agua de coco.
Ruta Portoviejo – Rock City.
Familias enteras salen a las calles a pedir ayuda.
Las familias han montado pequeñas estaciones para pedir ayuda en las vías.
El agua es una de las principales necesidades.
El agua es una de las principales necesidades.
Familias enteras en la calle clamando por ayuda.
El agua es una de las principales necesidades.
Largas filas a la espera de poder obtener algo de víveres para subsistir.
La gente ha salido a la calle a vender agua de coco.
Las familias han montado pequeñas estaciones para pedir ayuda en las vías.
Albergue temporal en Bahía.
Largas filas a la espera de poder obtener algo de víveres para subsistir.
El agua es una de las principales necesidades.
La gente ha salido a la calle a vender agua de coco.
El agua es una de las principales necesidades.
Familias enteras en la calle clamando por ayuda. Plasman su dolor en los carteles.
Esta casa tendrá que ser demolida en pocos días.
Esta casa tendrá que ser demolida en pocos días.
La gente clama por agua. El servicio no se ha restablecido por completo todavía.
El ingreso a una playa hermosa.
Largas filas a la espera de poder obtener algo de víveres para subsistir.
Albergue temporal en Bahía.
«Necesitamos ayuda». Familias que lo perdieron todo.