Adiós Últimas Noticias

Así es. Llegó el día. Me voy de Últimas Noticias. Hace más de ocho años que ingresé al vespertino de Quito para hacer una pasantía cubriendo ligas barriales y ahora me despido con una profunda pena y nostalgia en mi corazón.

El 9 de mayo del 2005, después de una particular entrevista en la que Leonel Bejarano me preguntó la alineación de Barcelona campeón de 1997 y se la recité de memoria, empecé como pasante en el Diario de Quito. Les soy sincero, apenas había visto en un par de ocasiones el periódico que desde ese día me abrió las puertas.

Fue una pasantía inolvidable. Mi primer trabajo serio, mi primera nota publicada en un periódico, mi primera cobertura en un partido de la Selección, muchas canchas barriales recorridas en infinitos fines de semana… muchas primeras veces. Fueron siete meses que los disfruté al máximo. Últimas fue mucho más que mi lugar de trabajo, fue casi mi casa.

Por esas cosas de la vida la pasantía terminó abruptamente en diciembre del 2005, pero después de pasar seis meses pateando latas, Leonel volvió a confiar en mi. Justo cuando estaba terminando mis estudios en la Universidad Católica (en pleno Mundial del 2006), me llamó y me dijo:

-Mijo, ¿qué hace?
-Terminando la U, Leo
-¿Quiere trabajar?
-¡Claro!
-Pero no en Deportes
-De una Leo, no hay problema

El 14 de julio del 2006 -exactamente hace siete años- volví a Últimas Noticias a la sección Sucesos. Después de algunos meses donde no di pie con bola, me cambiaron a Espectáculos. Creo que ahí me fue mejor y permanecí durante un año entre conciertos, lanzamientos de discos, bares, etc. Y el primero de agosto del 2007 -también por esas casualidades de la vida- regresé a Futbolero. Otra vez me sentía como pez en el agua. Tengo que darle las gracias al Leo, cada vez más valoro la confianza que él tuvo en mi a pesar de que yo era apenas un muchacho novato.

Como reportero de la sección deportes permanecí hasta septiembre del año pasado, cuando Carlitos Mora me eligió para ser el coordinador del vespertino capitalino. Un honor haber ocupado ese espacio que hoy llega a su final.

Parece poco, pero durante estos años aprendí todo lo que sé sobre periodismo, conocí y aprendí de mucha gente, disfruté cada jornada, viajé dentro y fuera del país, conocí lugares… Tantos momentos, tantas personas, tantas alegrías, tantas lecciones… Aprendí a querer a Últimas como pocos.

Les quiero dar las gracias a todos los que pasaron por el “Ultimitas corazón” mientras yo estuve ahí. Me quedan enormes recuerdos de muchas personas, pero quiero saludar a algunos: Leonel Bejarano, Freddy Álava, Dayana Paredes, Kelly Recalde, Jorge Cruz, Gisella Haro, David Lucero, Bernarda Rueda, Alejandro Páez, Diana Lozada, Andrea Durán, Magüi Bravo, Carlos Espinosa, Estéfano Dávila, Mónica Jara, Samuel Fernández, Verónica Tapia, Alejandro Ribadeneira, Evelyn Jácome, Ana Guerrero, Viviana Macías, Javier Ortega, Paola Enderica, Mayra Tamayo, Alessandro León, Luis Fernando Orquera, Jorge Luis Rubio, Edwing Encalada, Omar Ganchala, Javier López, Paúl Buenaño, Julio César Díaz, José López, Jorgito Ribadeneira… Seguro se me quedan algunos nombres y les pido disculpas. Mucha gente ha pasado por Últimas en este tiempo.

Pero hay dos nombres que quiero destacar en especial. El de mi amigo Esteban Ávila, con quien hemos librado varias batallas en estos años y de quien he aprendido y sigo aprendiendo hasta ahora. Un tipo al que le tengo mucho aprecio.

Y el de Carlos Mora, una de las mejores personas que conozco. En este casi año en la coordinación -y en general desde que ingresé a Últimas-, he aprendido de él grandes lecciones, he aprendido a hacer portadas, a tener métodos, a trabajar bajo presión, a ser ágil, a ser más profesional, a saber reaccionar, a dar soluciones y no problemas… pero sobre todo he aprendido de la vida: a saber valorar las cosas importantes, a conocer a la gente, a ser un caballero, a tener paciencia, a ser honesto, a saber controlarme, a saber decir la palabra correcta en el momento oportuno. Gracias por todo eso y por tu amistad Morita.

Desde este martes 16 de julio empiezo una nueva etapa. Por ahora no puedo comentarles dónde voy a estar ni a qué me voy a dedicar, lo único que sí puedo decirles es que sigo en Grupo El Comercio y que mantendré mi columna de los lunes ‘Toco y Me Voy’ en Últimas Noticias. Pronto tendrán novedades.

Otra vez gracias a todos los que en su momento defendieron la camiseta de Últimas Noticias. Solo los que han pasado por aquí conocen ese sabor distinto que se siente pertenecer al Diario de Quito.

No pensé que me iba a dar tanta pena y nostalgia despedirme de Últimas Noticias, pero me voy con la frente en alto y con el orgullo de haberme entregado por completo a este producto que sigue su camino indetenible. Como dijo el Carlitos Mora, el vespertino recién cumplió sus primeros 75 años.

¡Vayan a conocer la Basílica!

Siempre había querido visitar la Basílica del Voto Nacional. Confieso que nunca antes la había conocido, apenas la había visto por fuera y siempre me pareció imponente, hermosa e impresionante.

Hasta que llegó el día. Con mi esposa decidimos ir a visitar esta preciosa iglesia capitalina (ella ya la conocía). No soy bueno para la historia, pero leyendo un poco encontré que se empezó a construir en 1883 y que se terminó en 1924 y que es la iglesia de estilo neogótico más grande de América Latina. Otra de las bellezas que tiene la capital del Ecuador.

De entrada me llamó la atención ver constantemente la imagen de Juan Pablo II. Resulta que el Papa viajero la bendijo en 1985 en su visita al país. También me sorprendió conocer que debajo de la iglesia hay un cementerio que aprovechamos para visitar. Declaro mi ignorancia en este tema y por eso creo que todo me llamó la atención.

Empezamos a recorrer la iglesia y uno encuentra todo tan perfecto. La estructura, el edificio, los impresionantes vitrales, las escaleras, las gárgolas, las naves, las puertas, las estatuas, los santos… hasta sus miradores. Es un lujo apreciar el norte, centro y sur de la ciudad desde cualquiera de los balcones de la Basílica.

No les cuento más, les dejo algunas imágenes y les recomiendo que vayan a visitar la Basílica del Voto Nacional. En verdad vale la pena. Cada vez entiendo más porqué los turistas extranjeros se enamoran de nuestro país.